En el Día Internacional del Bombero Forestal STAR pone de relieve la figura de  unos profesionales que han evolucionado con las realidades cambiantes a las que el cambio climático y otros eventos les hace enfrentarse día a día para proteger el patrimonio natural y la ciudadanía del mundo rural.

Este grupo profesional remonta sus orígenes al Instituto para la Conservación de la Naturaleza( ICONA) creado en 1971 y que se integró en 1995 pasando sus competencias a otros entes del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, desde entonces y tras las transferencias autonómicas estos empleados han venido trabajando en la extinción y prevención  de incendios por tierra o por aire, ya que  la rapidez  en la llegada de estos profesionales al incendio es primordial para la extinción del mismo. Con casi 30 años de historia muchos son los profesionales que han perdido la vida enfrentándose a las llamas en sucesos trágicos como el incendio de Guadalajara  (2005) donde fallecieron 11 miembros de una de las brigadas participantes.  Por todo ello desde STAR rendimos sentido homenaje a aquellos que arriesgan la vida para proteger y salvaguardar  el patrimonio natural y la población del mundo rural.

Asimismo estos profesionales se han adaptado para luchar contra las emergencias que el cambio climático plantea como son las inundaciones, terremotos, sequias, y otras en la que los Bomberos Forestales que ya se encuentran trabajando para minimizar sus efectos  a lo largo de todo el territorio nacional.

En el caso de La Rioja los Bomberos Forestales son un servicio público autonómico con 12 dotaciones distribuidas por toda la geografía riojana y que cuentan con el apoyo del helicóptero que contrata la Dirección General de Biodiversidad y los aviones de carga en tierra  con los que el MITECO dota a parte de la zona norte. Estos profesionales se enfrentan a multitud de siniestros en su día a día y en las últimas semanas desinfectando municipios contra la pandemia que azota a nuestra sociedad.

Desde STAR reafirmamos la necesidad que estos profesionales sean tratados como el cuerpo de emergencias que son y se les dote de mayor formación, preparación física, protocolos preventivos, organización efectiva,  así como se les de la necesaria seguridad jurídica mediante su funcionarización; todo ello en aras de que estos empleados públicos sigan prestando el mejor de los servicios.

4 mayo 2020