STAR insta a planificar adecuadamente el refuerzo de la atención primaria para retomar progresivamente la  nueva normalidad durante la pandemia, insistiendo en el refuerzo de medios humanos, materiales y técnicos,  teniendo en cuenta el carácter de “puerta de acceso” a nuestro sistema de salud, junto con la atención derivada del COVID-19 y la puesta a punto de la recuperación de la actividad habitual de los centros de salud que fue  paralizada.

Los profesionales de Atención Primaria han protagonizado la primera línea de ataque frente al coronavirus realizando la detección y tratamiento de casos leves, evitando así el colapso de los Hospitales, teniendo que adaptar su organización y métodos de trabajo.
De la misma manera que en el Hospital se suspendía la actividad programada no esencial, los centros de salud han adaptado su actividad y funcionamiento. La puesta en marcha del cribaje activo previa a la atención en el centro de salud de cualquier paciente fue una de las primeras medidas que ha permitido continuar con la atención sin exponer a otros pacientes  que acudieran al centro de salud, ni a otros profesionales. La atención telefónica ha permitido resolver muchas consultas que no requerían una exploración física, mientras que el confinamiento o el miedo ha sido la causa de un importante incremento de las visitas domiciliarias.
Además los distintos programas propios de atención primaria que se realizan en los centros de salud también se han visto afectados con esta visita inesperada, teniendo que quedar muchos de ellos a la espera.
Ahora con una futura desescalada y vuelta a la nueva normalidad tenemos el reto de planificar adecuadamente como será esta situación en la atención primaria, teniendo en cuenta todos los factores para dimensionar adecuadamente los recursos humanos de la atención primaria y que en la recuperación de la actividad se pueda dar respuesta debidamente a todas las necesidades  y evitar colapsos y sobrecargas de trabajo.
Son muchos los factores que hay que tener en cuenta en la previsión de esta desescalada: La atención primaria tendrá que hacer frente a sus pacientes habituales, muchos de ellos con patologías crónicas, seguimiento de las altas hospitalarias que se vayan produciendo, la recuperación de la actividad en el Hospital provocará en la primaria también un incremento de la demanda, analíticas, pruebas, etc,  la atención domiciliaria, así como la puesta a punto de sus programas habituales antes mencionados. Esto sumado a la previsión de la realización de test diagnósticos de COVID-19 y seguimiento de pacientes en aislamiento domiciliario, que necesariamente implicará una mayor carga de trabajo.
En la desescalada y vuelta a la nueva normalidad, todas estas situaciones deben tenerse en cuenta. Todo ello debe hacerse con una dotación de plantilla suficiente que incluya la adecuada dimensión del personal de urgencias de atención primaria refuerzos, SUAP. Los trabajadores también tendrán que hacer sus descansos vacacionales y este año las circunstancias hacen necesaria la cobertura de la plantilla al 100% para hacer frente a toda la actividad.
Ante esta situación STAR insta al Servicio Riojano de Salud a prever un Plan de refuerzo de atención primaria en la que se tengan en cuenta todos los factores necesarios para garantizar la adecuada cobertura medios técnicos, materiales, garantizando además  en todo momento la seguridad y protección de pacientes y profesionales, así como  un refuerzo de personal que permita mantener la plantilla al 100% en todo momento.  Todo ello en base a lo necesario para  la progresiva recuperación de la actividad normal y habitual en los centros de salud mientras de forma simultánea se continúa con la atención y seguimiento de los pacientes en aislamiento domiciliario por COVID 19.
28 de Abril de 2020.