STAR denuncia la saturación del Servicio de Urgencias del Hospital San Pedro  en la situación de “nueva normalidad”  y la falta de recursos humanos suficientes en un escenario complicado que pone en peligro la seguridad de trabajadores y pacientes.

 El colapso de la Urgencia del Hospital San Pedro es un clásico del que el Sindicato STAR se ha hecho eco en múltiples ocasiones reivindicando apertura de plantas, recursos humanos y mejores condiciones para la atención de pacientes.

En tiempo COVID, durante el confinamiento, incluso en las primeras fases de apertura, la urgencia vivió un espejismo motivado por un significativo descenso del número de pacientes que acudían. Parecía contradictorio, un hospital lleno hasta la bandera, con camas dobladas y una  situación en la urgencia que muy poco se parecía a lo que viene siendo habitual.

El COVID puso a la sanidad como prioridad, plantillas notablemente mejoradas, una organización que ha hecho que nuestro hospital haya sido puesto como ejemplo en la crisis sanitaria en varias ocasiones.

La nueva normalidad sin embargo nos devuelve a la realidad, vuelven las salas de espera llenas de pacientes y familiares, demoras de atención, ambulancias que se acumulan hasta dos horas, acúmulo de pacientes pendientes de ingreso,  pero una realidad con un nuevo ingrediente que no podemos olvidar, el virus sigue ahí conviviendo con el resto de patologías que requieren atención urgente especializada y los profesionales están agotados física y mentalmente.

La apertura de la unidad de preingreso, conocida como PH siempre se hace a costa de derivar a trabajadores de la urgencia: celador, enfermera y TCAE, dejando las plantillas de consultas, boxes u observación, por debajo de lo aceptable. No podemos olvidar que el COVID sigue ahí y condiciona un escenario de trabajo diferente. Los equipos de protección imprescindibles para proteger  de contagios tanto a pacientes como profesionales, dificultan las condiciones de trabajo, restan tiempo en su colocación y retirada. Requieren por tanto  una mejor dotación de recursos humanos para poder trabajar con garantía y una disponibilidad de camas de ingreso para evitar el colapso de los espacios de la urgencia y respetar que se guarden las distancias.

Los recursos humanos están tan al límite que el mínimo incidente desestabiliza la organización, dejando la plantilla por debajo de lo normal.  La  situación es totalmente inaceptable más aún si recordamos lo que se ha vivido hace pocas semanas.

STAR exige una mejor dotación  de la plantilla y una utilización de los recursos disponibles para mejorar las condiciones de trabajo en la Urgencia Hospitalaria y garantizar una atención de calidad a los pacientes.

25 de junio 2020