STAR denuncia la falta de previsión y planificación para cubrir las sustituciones por vacaciones estivales en el SERIS,  así como la precariedad de los contratos que se ofrecen para este fin, que lleva a que los profesionales escojan otras Comunidades Autónomas   para trabajar en verano

El 31 de marzo es la fecha límite para pedir las vacaciones del personal en el Servicio Riojano de Salud. Un tiempo prudencial entonces para poder prever, planificar y gestionar el personal según las necesidades. Sin embargo, hasta final del mes de mayo no se empieza a llamar al personal para hacer sustituciones.  

 

Para esta fecha otras comunidades ya llevan tiempo ofreciendo contratos que además son de mayor duración y con mejores condiciones que los que semanas después recibirán del SERIS. La consecuencia es clara: fuga de profesionales máxime cuanto mayor sea la especialización de la categoría profesional. Este ha  sido el caso de médicos de familia,  pediatras y enfermeras, en los que se ha agotado la lista de sustitución, lo que  se traduce en falta de profesionales, que quizás puede ser que sirva a la Administración para tener la excusa perfecta para no realizar contrataciones.

Los contratos que se ofrecen para sustituir vacaciones estivales, especialmente en la categoría de médicos de atención primaria son de corta duración respecto a las ofertas de otras Comunidades.  Además la calidad de las condiciones laborales de estos contratos  no hace sino quemar a los profesionales por tener que cubrir varios puestos en el mismo periodo, lo  que conlleva cierta desorganización y a la merma de la calidad de la atención al paciente.

El resultado es que en el Servicio Riojano de Salud el personal  disponible para sustituciones de verano siempre es escaso, lo que nos hace repetir las consecuencias de la falta de personal una vez más.

A las agendas ya saturadas de los profesionales sanitarios hay que añadir que tienen que asumir también los pacientes de sus compañeros. Esto trae como consecuencia una acumulación y un  retraso en la atención  al usuario además del agotamiento de los profesionales. En ciertas localidades de La Rioja en verano esta situación se ve agravada por un aumento en la población debido a las personas de provincias o municipios colindantes (desplazados)que vienen a veranear  a  nuestra región. Esto ocurre especialmente en zonas de la Rioja Alta  (Haro, Santo Domingo o Ezcaray)  así como en la zona de Cervera y pueblos de los Cameros.

Ante esta situación, el Sindicato STAR insta a los responsables de la Consejería de Salud  a que se realice una  previsión, planificación y gestión del personal eficaz y ajustada a las necesidades reales de los servicios, ofreciendo contratos más atractivos para evitar la fuga de profesionales.  De esta forma planificando el refuerzo de personal en algo tan previsible como son los permisos por vacaciones se evitarían sobrecargas de trabajo de nuestros profesionales a la vez que se garantiza  a los usuarios del Sistema Público de Salud,  una atención eficaz, rápida y de calidad.