El Servicio de Urgencias del Hospital San Pedro vuelve a estar hoy al límite de su capacidad. A las 13:00 horas de este lunes, 37 pacientes permanecían en espera de cama hospitalaria, reflejando una presión asistencial insostenible que ya se ha convertido en una constante durante todo el año.
En estos días la ola de calor agrava las reagudizaciones de patologías crónicas y genera un aumento de patologías propias de las altas temperaturas, incrementando aún más la afluencia a Urgencias. A esto se suma el cierre de camas hospitalarias y la dificultad para acceder a citas en Atención Primaria, lo que deriva directamente en más presión sobre el hospital.
Actualmente, el turno de mañana se desarrolla con un solo box libre en la zona de monitores y únicamente dos boxes disponibles en la zona de observación y la zona de camas 3 solo dispone de una cama libre mientras que la Unidad dePreingreso (dependiente del propio Servicio de Urgencias) cuenta con 16 de sus 18 camas ocupadas.
Desde el Sindicato STAR, queremos denunciar esta situación crítica y exigir a la Administración que habilite de inmediato las camas cerradas y que dote al Servicio de Urgencias del personal necesario para afrontar esta presión asistencial en condiciones adecuadas, tanto en lo que respecta a ratios de profesionales como a espacios disponibles.
Los profesionales del Servicio de Urgencias llevan años soportando una carga asistencial constante que está afectando seriamente a su salud física y mental, y que está llevando a muchos de ellos a abandonar el servicio. No podemos seguir permitiendo que se cronifique esta situación de colapso, sin que se tomen medidas reales y efectivas. Esta situación no es puntual ni consecuencia únicamente del verano, sino el resultado de una gestión deficiente, una planificación insuficiente y una falta estructural de recursos, que año tras año arrastra al sistema sanitario riojano a escenarios límite como el actual.
Desde el Sindicato STAR, queremos denunciar esta situación crítica y exigir a la Administración que habilite de inmediato las camas cerradas y que dote al Servicio de Urgencias del personal necesario para afrontar esta presión asistencial en condiciones adecuadas, tanto en lo que respecta a ratios de profesionales como a espacios disponibles.
